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Cidncias Sociales grado sexto segundo periodo
Contribuido por: Becerra Perea
  • 1. El agua dulce que da vida a la Tierra
    El agua es el elemento más abundante de nuestro planeta, pero la mayor parte es agua salada que se encuentra en los mares y océanos. Solo una pequeña porción corresponde a las aguas continentales, que son aquellos cuerpos de agua dulce que se localizan en el interior de los continentes, lejos de los océanos. Estas aguas se dividen principalmente en dos grupos: superficiales y subterráneas. [1]
    Las aguas superficiales son las que podemos ver a simple vista, como los ríos (corrientes de agua que fluyen continuamente), los lagos y lagunas (acumulaciones de agua en terrenos hundidos) y los glaciares (grandes masas de hielo acumuladas en las altas montañas y en los polos). Por otro lado, las aguas subterráneas son aquellas que se filtran a través del suelo cuando llueve y forman ríos o depósitos ocultos bajo la tierra, conocidos como acuíferos.
    Para la geografía y las ciencias sociales, las aguas continentales son el recurso más valioso de la naturaleza. Sin ellas, los seres humanos no habríamos podido sobrevivir ni construir ciudades. Los ríos y lagos nos proporcionan el agua dulce necesaria para beber, cocinar y asearnos. Además, son fundamentales para la economía, ya que se utilizan para regar los cultivos agrícolas, transportar mercancías en barcos y generar energía eléctrica. Por esta razón, cuidar las fuentes de agua continental de la contaminación y el desperdicio es un deber ciudadano urgente para garantizar el futuro de la humanidad.

    A partir de la información de la lectura, una diferencia fundamental entre las aguas continentales y las aguas oceánicas es que las continentales:
A) Ocupan la mayor parte de la superficie del planeta Tierra
B) Están compuestas de agua dulce y se ubican en el interior de las tierras emergidas.
C) Se encuentran acumuladas únicamente en los polos norte y sur del planeta.
D) Son completamente saladas debido a los minerales de las montañas.
  • 2. El agua dulce que da vida a la Tierra
    El agua es el elemento más abundante de nuestro planeta, pero la mayor parte es agua salada que se encuentra en los mares y océanos. Solo una pequeña porción corresponde a las aguas continentales, que son aquellos cuerpos de agua dulce que se localizan en el interior de los continentes, lejos de los océanos. Estas aguas se dividen principalmente en dos grupos: superficiales y subterráneas. [1]
    Las aguas superficiales son las que podemos ver a simple vista, como los ríos (corrientes de agua que fluyen continuamente), los lagos y lagunas (acumulaciones de agua en terrenos hundidos) y los glaciares (grandes masas de hielo acumuladas en las altas montañas y en los polos). Por otro lado, las aguas subterráneas son aquellas que se filtran a través del suelo cuando llueve y forman ríos o depósitos ocultos bajo la tierra, conocidos como acuíferos.
    Para la geografía y las ciencias sociales, las aguas continentales son el recurso más valioso de la naturaleza. Sin ellas, los seres humanos no habríamos podido sobrevivir ni construir ciudades. Los ríos y lagos nos proporcionan el agua dulce necesaria para beber, cocinar y asearnos. Además, son fundamentales para la economía, ya que se utilizan para regar los cultivos agrícolas, transportar mercancías en barcos y generar energía eléctrica. Por esta razón, cuidar las fuentes de agua continental de la contaminación y el desperdicio es un deber ciudadano urgente para garantizar el futuro de la humanidad.
    Si un científico quiere estudiar las aguas continentales subterráneas, debe enfocar su investigación en:
A) Los ríos caudalosos que desembocan directamente en el océano.
B) Los acuíferos y corrientes de agua que se filtran bajo la superficie de la tierra
C) Los glaciares que se están derritiendo en las cumbres de las cordilleras
D) Las lagunas profundas que se forman en los cráteres de los volcanes.
  • 3. El agua dulce que da vida a la Tierra
    El agua es el elemento más abundante de nuestro planeta, pero la mayor parte es agua salada que se encuentra en los mares y océanos. Solo una pequeña porción corresponde a las aguas continentales, que son aquellos cuerpos de agua dulce que se localizan en el interior de los continentes, lejos de los océanos. Estas aguas se dividen principalmente en dos grupos: superficiales y subterráneas. [1]
    Las aguas superficiales son las que podemos ver a simple vista, como los ríos (corrientes de agua que fluyen continuamente), los lagos y lagunas (acumulaciones de agua en terrenos hundidos) y los glaciares (grandes masas de hielo acumuladas en las altas montañas y en los polos). Por otro lado, las aguas subterráneas son aquellas que se filtran a través del suelo cuando llueve y forman ríos o depósitos ocultos bajo la tierra, conocidos como acuíferos.
    Para la geografía y las ciencias sociales, las aguas continentales son el recurso más valioso de la naturaleza. Sin ellas, los seres humanos no habríamos podido sobrevivir ni construir ciudades. Los ríos y lagos nos proporcionan el agua dulce necesaria para beber, cocinar y asearnos. Además, son fundamentales para la economía, ya que se utilizan para regar los cultivos agrícolas, transportar mercancías en barcos y generar energía eléctrica. Por esta razón, cuidar las fuentes de agua continental de la contaminación y el desperdicio es un deber ciudadano urgente para garantizar el futuro de la humanidad.
    La lectura menciona que los ríos y lagos han sido fundamentales para la historia de la humanidad. Una de las razones económicas por las cuales las grandes ciudades se construyen cerca de los ríos es porque estos permiten:
A) Evitar que ocurran terremotos o movimientos de las placas tectónicas.
B) La extracción directa de agua salada para la industria pesada.
C) El transporte de mercancías en barcos y el riego de los cultivos agrícolas.
D) El aislamiento total de las poblaciones para evitar el comercio con otros pueblos
  • 4. El agua dulce que da vida a la Tierra
    El agua es el elemento más abundante de nuestro planeta, pero la mayor parte es agua salada que se encuentra en los mares y océanos. Solo una pequeña porción corresponde a las aguas continentales, que son aquellos cuerpos de agua dulce que se localizan en el interior de los continentes, lejos de los océanos. Estas aguas se dividen principalmente en dos grupos: superficiales y subterráneas. [1]
    Las aguas superficiales son las que podemos ver a simple vista, como los ríos (corrientes de agua que fluyen continuamente), los lagos y lagunas (acumulaciones de agua en terrenos hundidos) y los glaciares (grandes masas de hielo acumuladas en las altas montañas y en los polos). Por otro lado, las aguas subterráneas son aquellas que se filtran a través del suelo cuando llueve y forman ríos o depósitos ocultos bajo la tierra, conocidos como acuíferos.
    Para la geografía y las ciencias sociales, las aguas continentales son el recurso más valioso de la naturaleza. Sin ellas, los seres humanos no habríamos podido sobrevivir ni construir ciudades. Los ríos y lagos nos proporcionan el agua dulce necesaria para beber, cocinar y asearnos. Además, son fundamentales para la economía, ya que se utilizan para regar los cultivos agrícolas, transportar mercancías en barcos y generar energía eléctrica. Por esta razón, cuidar las fuentes de agua continental de la contaminación y el desperdicio es un deber ciudadano urgente para garantizar el futuro de la humanidad.

    Imagina que una fábrica arroja químicos tóxicos a un río y una comunidad que vive río abajo utiliza esa agua para regar sus cultivos de papa. Desde las ciencias sociales, esta situación demuestra:
A) Que las actividades humanas negativas pueden destruir el agua continental afectando la salud y la economía de otros.
B) Que el agua de los ríos se limpia sola de manera inmediata gracias a la corriente.
C) Que la contaminación industrial ayuda a que las plantas crezcan más rápido.
D) Que los ríos superficiales no tienen ninguna relación con la vida de las comunidades.
  • 5. El agua dulce que da vida a la Tierra
    El agua es el elemento más abundante de nuestro planeta, pero la mayor parte es agua salada que se encuentra en los mares y océanos. Solo una pequeña porción corresponde a las aguas continentales, que son aquellos cuerpos de agua dulce que se localizan en el interior de los continentes, lejos de los océanos. Estas aguas se dividen principalmente en dos grupos: superficiales y subterráneas. [1]
    Las aguas superficiales son las que podemos ver a simple vista, como los ríos (corrientes de agua que fluyen continuamente), los lagos y lagunas (acumulaciones de agua en terrenos hundidos) y los glaciares (grandes masas de hielo acumuladas en las altas montañas y en los polos). Por otro lado, las aguas subterráneas son aquellas que se filtran a través del suelo cuando llueve y forman ríos o depósitos ocultos bajo la tierra, conocidos como acuíferos.
    Para la geografía y las ciencias sociales, las aguas continentales son el recurso más valioso de la naturaleza. Sin ellas, los seres humanos no habríamos podido sobrevivir ni construir ciudades. Los ríos y lagos nos proporcionan el agua dulce necesaria para beber, cocinar y asearnos. Además, son fundamentales para la economía, ya que se utilizan para regar los cultivos agrícolas, transportar mercancías en barcos y generar energía eléctrica. Por esta razón, cuidar las fuentes de agua continental de la contaminación y el desperdicio es un deber ciudadano urgente para garantizar el futuro de la humanidad.
    Los glaciares y las nieves perpetuas de las altas montañas forman parte de las aguas continentales. Su importancia para los ríos radica en que:
A) Son las fuentes principales de agua salada para los océanos de todo el mundo.
B) Impiden que el agua de lluvia penetre en los suelos para formar las aguas subterráneas.
C) Sirven únicamente como decoración natural para los paisajes de los mapas geográficos.
D) Actúan como fábricas de agua dulce que alimentan el nacimiento de los ríos cuando el hielo se derrite lentamente.
  • 6. El motor azul del planeta Tierra
    Los océanos y los mares cubren aproximadamente el 71% de la superficie de nuestro planeta y contienen el 97% de toda el agua de la Tierra. A diferencia de las aguas continentales, las aguas oceánicas se caracterizan por su alta salinidad, es decir, contienen una gran cantidad de sal y minerales disueltos que impiden que los seres humanos podamos beberla directamente de forma natural.
    Estas masas de agua no están quietas; se mueven constantemente a través de tres fenómenos principales: las olas (provocadas por la fricción del viento sobre la superficie), las mareas (el ascenso y descenso diario del nivel del mar causado por la fuerza de atracción de la Luna y el Sol) y las corrientes marinas. Estas últimas son verdaderos "ríos gigantes" que viajan por el interior de los océanos. Existen corrientes cálidas y frías, y funcionan como el sistema de calefacción del planeta: regulan el clima global distribuyendo el calor desde el ecuador hacia los polos.
    Para las ciencias sociales, las aguas oceánicas son un escenario histórico de conectividad y economía. Desde la antigüedad, los océanos han permitido el comercio internacional entre continentes a través de barcos de carga y son la mayor fuente de recursos pesqueros para la alimentación humana. Sin embargo, la sobrepesca, el calentamiento global y la acumulación de millones de toneladas de plástico están destruyendo los ecosistemas marinos. Cuidar los océanos no es una opción, es una necesidad urgente, ya que la mayor parte del oxígeno que respiramos no viene de las selvas, sino de las microalgas (fitoplancton) que viven en la superficie del mar.

    La lectura señala que las corrientes marinas funcionan como el "sistema de calefacción del planeta". Esto significa que la principal función geográfica de estas corrientes es:
A) Mover los barcos de pesca para que no gasten combustible durante sus viajes
B) Regular el clima del mundo al transportar y distribuir el calor por todo el planeta.
C) Calentar el agua de las playas para que los turistas puedan nadar sin sentir frío.
D) Producir olas gigantescas que limpien la contaminación de las costas habitadas.
  • 7. El motor azul del planeta Tierra
    Los océanos y los mares cubren aproximadamente el 71% de la superficie de nuestro planeta y contienen el 97% de toda el agua de la Tierra. A diferencia de las aguas continentales, las aguas oceánicas se caracterizan por su alta salinidad, es decir, contienen una gran cantidad de sal y minerales disueltos que impiden que los seres humanos podamos beberla directamente de forma natural.
    Estas masas de agua no están quietas; se mueven constantemente a través de tres fenómenos principales: las olas (provocadas por la fricción del viento sobre la superficie), las mareas (el ascenso y descenso diario del nivel del mar causado por la fuerza de atracción de la Luna y el Sol) y las corrientes marinas. Estas últimas son verdaderos "ríos gigantes" que viajan por el interior de los océanos. Existen corrientes cálidas y frías, y funcionan como el sistema de calefacción del planeta: regulan el clima global distribuyendo el calor desde el ecuador hacia los polos.
    Para las ciencias sociales, las aguas oceánicas son un escenario histórico de conectividad y economía. Desde la antigüedad, los océanos han permitido el comercio internacional entre continentes a través de barcos de carga y son la mayor fuente de recursos pesqueros para la alimentación humana. Sin embargo, la sobrepesca, el calentamiento global y la acumulación de millones de toneladas de plástico están destruyendo los ecosistemas marinos. Cuidar los océanos no es una opción, es una necesidad urgente, ya que la mayor parte del oxígeno que respiramos no viene de las selvas, sino de las microalgas (fitoplancton) que viven en la superficie del mar.
    Una diferencia fundamental entre las aguas oceánicas y las aguas continentales (ríos y lagos) radica en que las oceánicas:
A) Dependen exclusivamente de las aguas lluvias para mantener su nivel constante.
B) Tienen una alta concentración de sal y cubren la mayor parte de la superficie terrestre.
C) Se localizan únicamente congeladas en las altas montañas de las cordilleras
D) Están compuestas por agua dulce apta para el consumo humano directo sin tratamientos.
  • 8. : El motor azul del planeta Tierra
    Los océanos y los mares cubren aproximadamente el 71% de la superficie de nuestro planeta y contienen el 97% de toda el agua de la Tierra. A diferencia de las aguas continentales, las aguas oceánicas se caracterizan por su alta salinidad, es decir, contienen una gran cantidad de sal y minerales disueltos que impiden que los seres humanos podamos beberla directamente de forma natural.
    Estas masas de agua no están quietas; se mueven constantemente a través de tres fenómenos principales: las olas (provocadas por la fricción del viento sobre la superficie), las mareas (el ascenso y descenso diario del nivel del mar causado por la fuerza de atracción de la Luna y el Sol) y las corrientes marinas. Estas últimas son verdaderos "ríos gigantes" que viajan por el interior de los océanos. Existen corrientes cálidas y frías, y funcionan como el sistema de calefacción del planeta: regulan el clima global distribuyendo el calor desde el ecuador hacia los polos.
    Para las ciencias sociales, las aguas oceánicas son un escenario histórico de conectividad y economía. Desde la antigüedad, los océanos han permitido el comercio internacional entre continentes a través de barcos de carga y son la mayor fuente de recursos pesqueros para la alimentación humana. Sin embargo, la sobrepesca, el calentamiento global y la acumulación de millones de toneladas de plástico están destruyendo los ecosistemas marinos. Cuidar los océanos no es una opción, es una necesidad urgente, ya que la mayor parte del oxígeno que respiramos no viene de las selvas, sino de las microalgas (fitoplancton) que viven en la superficie del mar.
    Históricamente, las aguas oceánicas han sido fundamentales para el desarrollo de las sociedades humanas porque:
A) Son el único lugar del mundo donde se pueden construir grandes ciudades y autopistas modernas.
B) Permiten extraer agua potable de manera fácil y económica para regar los desiertos del planeta.
C) Han sido las rutas principales para el transporte masivo de mercancías y el comercio entre países de todo el mundo.
D) Actuaron como barreras indestructibles que impidieron que los continentes se comunicaran entre sí.
  • 9. El Golfo de Urabá, la esquina estratégica de Colombia
    El Golfo de Urabá es la entrada de mar más grande que tiene Colombia en el Mar Caribe (Océano Atlántico). Está ubicado en una "esquina" geográfica muy especial, compartida principalmente por los departamentos de Antioquia y Chocó, muy cerca de la frontera con Panamá. En esta zona, las aguas oceánicas del Caribe se encuentran con la desembocadura del imponente Río Atrato, lo que convierte al golfo en un lugar con una biodiversidad única, lleno de manglares y paisajes naturales.
    Histórica y económicamente, Urabá es una de las regiones más importantes de Colombia. Sus suelos planos y su clima cálido permitieron el desarrollo de la agroindustria del banano y el plátano, productos que se siembran allí y se suben a gigantescos barcos de carga para ser vendidos en Europa y Estados Unidos. Además, gracias a la construcción de modernos puertos marítimos, el Golfo de Urabá se está consolidando como la salida al mar más cercana para el comercio de las empresas del interior del país (como Medellín o Bogotá).
    Sin embargo, la región de Urabá también enfrenta retos muy difíciles. Por su ubicación de frontera y selva densa (el Tapón del Darién), el golfo es el escenario de una grave crisis humanitaria de migración. Miles de personas de todo el mundo (Haití, Venezuela, Asia y África) llegan cada año a municipios como Necoclí o Turbo con la esperanza de cruzar el mar y la selva para llegar a Estados Unidos. Esto demuestra que el Golfo de Urabá es un territorio donde la riqueza económica de la exportación convive diariamente con las necesidades y los desafíos sociales más urgentes del planeta.
    De acuerdo con la lectura y la ubicación geográfica en los mapas de Colombia, el Golfo de Urabá es un cuerpo de agua que pertenece a:
A) Los ríos subterráneos que nacen en los nevados del centro del país.
B) Las aguas oceánicas del Mar Caribe, conectadas con el Océano Atlántico.
C) Las playas turísticas del Océano Pacífico en el departamento de Nariño
D) Las aguas continentales y dulces del interior del departamento de Antioquia
  • 10. El Golfo de Urabá, la esquina estratégica de Colombia
    El Golfo de Urabá es la entrada de mar más grande que tiene Colombia en el Mar Caribe (Océano Atlántico). Está ubicado en una "esquina" geográfica muy especial, compartida principalmente por los departamentos de Antioquia y Chocó, muy cerca de la frontera con Panamá. En esta zona, las aguas oceánicas del Caribe se encuentran con la desembocadura del imponente Río Atrato, lo que convierte al golfo en un lugar con una biodiversidad única, lleno de manglares y paisajes naturales.
    Histórica y económicamente, Urabá es una de las regiones más importantes de Colombia. Sus suelos planos y su clima cálido permitieron el desarrollo de la agroindustria del banano y el plátano, productos que se siembran allí y se suben a gigantescos barcos de carga para ser vendidos en Europa y Estados Unidos. Además, gracias a la construcción de modernos puertos marítimos, el Golfo de Urabá se está consolidando como la salida al mar más cercana para el comercio de las empresas del interior del país (como Medellín o Bogotá).
    Sin embargo, la región de Urabá también enfrenta retos muy difíciles. Por su ubicación de frontera y selva densa (el Tapón del Darién), el golfo es el escenario de una grave crisis humanitaria de migración. Miles de personas de todo el mundo (Haití, Venezuela, Asia y África) llegan cada año a municipios como Necoclí o Turbo con la esperanza de cruzar el mar y la selva para llegar a Estados Unidos. Esto demuestra que el Golfo de Urabá es un territorio donde la riqueza económica de la exportación convive diariamente con las necesidades y los desafíos sociales más urgentes del planeta.
    El Golfo de Urabá es considerado una de las zonas económicas más importantes de Colombia. Una de las razones principales que explica su riqueza comercial es:
A) Su producción a gran escala de banano y su ubicación estratégica para exportar productos en barcos hacia otros continentes
B) Que sus aguas son tan frías que impiden la navegación de barcos extranjeros
C) La ausencia total de ríos que desemboquen en sus costas marítimas.
D) Que es el único lugar de Sudamérica donde no se cobran impuestos a los ciudadanos.
Examen creado con That Quiz — el sitio de matemáticas.